Por: Mario Torres Harker
Santiago de Chile se
encuentra ubicada en el centro del país, principalmente en un llano conocido
como La Cuenca de Santiago, la cual es parte de la Depresión Intermedia y está
delimitada claramente por el cordón de Chacabuco al norte, la Cordillera de los Andes por el
oriente, la angostura de Paine por el sur y la Cordillera de la Costa al oeste.
Debido a estas características geográficas, los vientos de la ciudad son
escasos y de alcance limitado y tienen la característica de cambiar el sentido
en que soplan en el día y en la noche, generando un efecto dispersivo de los
vientos y por lo tanto, una pobre disminución de los contaminantes, por lo cual se crea un
grave problema de contaminación atmosférica (Muñoz, V. 1991).